Poesía a mi hija Cristina

18 Oct

Poesía a mi hija Cristina

 

Agradecer que has vivido
y yo he estado a tu lado
sintiéndome orgullosa de ti
desde el día que te parí.
Celebro tu vida, cada día
me convenzo de hacerlo así.
Eres demasiado valiosa y preciosa
para que la tristeza esté asociada a ti.
Nunca pena junto a mi princesa,
de boquita de fresa.
Tú siempre feliz.
Quiero que me llene de amor y de gracias
pensar en ti.
Porque quiero y quiero
hacerlo así.
Me convenzo cada día de vivir
sin ti.
Porque no quiero rodear tu nombre
de penas y negrura,
vida mía.
Eres mi niña de oro puro.
Maldita suerte tuviste.
Pasó y pasó.
Culpa de nadie.
¿Cómo no ibas a ser arrogante con 16 años?
¿Cómo no ibas a sentirte la dueña del mundo?
Inmortal te pensabas,
mas los accidentes pasan.
La vida es así de frágil
y preciosa.
Si decidí vivirla
es por no hacérsela más horrorosa
a tus hermanos y a tu padre.
Sí, decidí vivir entonces.
Quiero honrar tu memoria
adornándola de gratitud, de belleza
de poesía,
como una bella diadema floral iré añadiendo flores frescas
cada día de mi vida.
Cambio las perlas de mis lágrimas negras por preciosas rosas
Una por cada sentimiento.
Cada día
cambio pena por poesía
¿Tú qué dirías? A ti que te gustaban tanto las palabras, las letras líricas…
Gracias,
Mi hija querida

Gertrudis Rodríguez Medina

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